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El fenómeno Blue Moon cobró popularidad de manera casual, debido a que en el mes de enero y marzo de 1999 sucedieron dos veces respectivamente. Los medios de comunicación reseñaron ampliamente este acontecimiento, poco conocido hasta entonces. El mes de febrero de dicho año no se produjo ninguna luna llena.
La longitud promedio de los meses en nuestro calendario gregoriano es de 30.5 días y el lapso de tiempo que media entre dos Lunas Llenas es de 29.5 días (como promedio, ya que puede variar ligeramente) en consecuencia, puede darse caso de tener dos Lunas Llenas dentro de un mismo mes, denominándose la segunda de ellas, como "blue moon".
Existen muy pocos estudios acerca del origen del término con el cual se nombra a dicho fenómeno y del cómo se familiarizó entre las personas. Hay varias hipótesis al respecto acerca de trabajos interesantes como las concernientes al medioevo en Europa, entre otros. La traducción al castellano quizá nos indique, de manera más acertada, lo referente a una "luna triste" (en inglés, blue = triste) ya que puede entenderse como una cierta clase de melancolía al tener en una noche de final de mes, una Luna Llena. Aquí la connotación del color azul no tendría mucho que ver en sí.
Cuatro años de cada siglo, se observan dos "blue moon" en un mismo año. La primera siempre se produce en enero y la segunda, por lo general, en marzo. Se observará una "Blue Moon" el día 31 de diciembre de 2009 (el primer plenilunio de ese mes será el día 2 de diciembre).
Fuente: WIKIPEDIA.El origen de las especies (título original en inglés:On the Origin of Species) es un libro de Charles Darwin publicado el 24 de noviembre de 1859, y considerado uno de los trabajos seminales de la historia de la literatura científica y el fundador de la biología evolutiva.
Su título completo de la primera edición fue On the Origin of Species by Means of Natural Selection, or the Preservation of Favoured Races in the Struggle for Life (El origen de las especies por medio de la selección natural, o la preservación de las razas preferidas en la lucha por la vida). En su sexta edición de 1872, su título corto fue modificado a The Origin of Species.
En esta obra Charles Darwin (1809-1882) propuso el mecanismo de la selección natural como explicación para el origen de las especies. Haciendo un paralelismo con la selección artificial realizada por el ser humano en plantas o ganado, Darwin creó el concepto de selección natural, en el cual la naturaleza selecciona a las poblaciones más aptas para la supervivencia en determinado ambiente y descarta a las menos aptas.
Es importante aclarar que en esta obra, Darwin no emplea en ningún momento el término "evolución" y no hace tampoco referencia alguna a la especie humana.Los hechos expuestos en El origen de las especies fueron acumulados por Darwin mismo a lo largo de su viaje en el HMS Beagle entre 1831-1836. Sin embargo, no fue hasta la lectura del ensayo de Thomas Malthus sobre el principio de la población que Darwin dio con un marco teórico que consideró adecuado para hilar la argumentación de su obra:
En octubre de 1838, esto es, quince meses después de comenzar mi indagación sistemática, sucedió que leí por diversión el ensayo sobre la población de Malthus, y comencé a estar bien preparado para apreciar la lucha por la existencia que se da en todas partes a partir de observaciones a largo plazo de los hábitos de animales y plantas, y de inmediato me impactó el hecho de que bajo tales circunstancias las variaciones favorables tenderían a ser preservadas, mientras que las desfavorables serían destruidas. El resultado de esto sería la formación de nuevas especies. Aquí, por tanto, por fin había una teoría con la que trabajar.[2]
El libro se puso a la venta el 24 de noviembre de 1859, en la editorial John Murray de Londres, y agotó los 1.250 ejemplares impresos en el primer día.



Solamente imagínelo. Una nave espacial cae a gran velocidad desde lo alto del cielo nocturno, choca contra el suelo y explota. Un penacho de polvo se eleva nuevamente hacia el cielo, haciendo que sus ojos dirijan la mirada hasta una segunda nave, en rápida persecución. Cuatro minutos más tarde, esa nave también se estrella. ¡Es una lluvia de naves espaciales! Póngase un casco de constructor y prepárese para la acción pues este viernes, 9 de octubre, lo que acaba de imaginarse ocurrirá realmente —y usted puede conseguir un asiento en primera fila para verlo.
El sitio elegido para el impacto es el cráter Cabeus, cerca del polo sur lunar. La NASA está guiando al Satélite de Observación y Detección de Cráteres Lunares (Lunar Crater Observation and Sensing Satellite ó "LCROSS", en idioma inglés) y a su cohete de impulso Centaur hacia el fondo de un cráter, para intentar un espectacular doble impacto, diseñado con el propósito de "desenterrar" pistas sobre el agua lunar.
Hay dos maneras de ver el espectáculo. Primero, sintonice NASA TV . La agencia espacial realizará una transmisión en directo de la acción desde la Luna, y la cobertura del evento comenzará el día viernes por la mañana, a las 3:15 PDT (Hora Diurna del Pacífico), o 10:15 UT (Hora Universal). Durante la primera hora de transmisión, previa al impacto, habrá comentarios de expertos, informes sobre el estado de la misión proporcionados por el control de dicha misión, imágenes captadas por las cámaras de la nave espacial y animaciones basadas en telemetría.
Los impactos en sí comenzarán a las 4:30 de la mañana PDT (Hora Diurna del Pacífico) u 11:30 UT (Hora Universal). El cohete Centaur impactará primero, transformando 2.200 kilogramos de masa y 10 mil millones de julios de energía cinética en un destello cegador de luz y calor. Los investigadores esperan que el impacto forme un penacho de polvo de hasta 10 kilómetros de altura.
A corta distancia, la nave principal de la misión LCROSS fotografiará la colisión para NASA TV y luego volará justo a través del penacho de polvo. Los espectrómetros ubicados a bordo de la nave analizarán el penacho iluminado por la luz solar en busca de señales de agua (H2O), fragmentos de moléculas de agua (OH), sales, arcillas, minerales hidratados y otras moléculas orgánicas de distintos tipos.
"Si hay agua allí, o algo igualmente interesante, lo encontraremos", dice Tony Colaprete, del Centro Ames, de la NASA, quien es el investigador principal de la misión.
Luego será el turno de la nave principal para hacer su clavado mortal. Cuatro minutos después del "alunizaje" del cohete Centaur, el satélite LCROSS, de 700 kilogramos de peso, se estrellará en un punto cercano, generando de este modo otro penacho de polvo, aunque más pequeño, sobre la orilla del cráter Cabeus.
El Telescopio Espacial Hubble, el Orbitador de Reconocimiento Lunar (LRO, por su sigla en idioma inglés), y cientos de telescopios grandes y pequeños en la Tierra inspeccionarán los dos penachos en busca de señales de agua y de lo inesperado.
Y de este modo llegamos a la segunda manera de ver el espectáculo: Use su telescopio.
"Esperamos que los penachos de polvo sean visibles a través de telescopios para aficionados de tamaño mediano (de 10 pulgadas o más grandes), dice Brian Day, del Centro NASA / AMES. Day es astrónomo aficionado y jefe del programa de Educación y Divulgación de la misión LCROSS. "Las explosiones iniciales probablemente no se puedan ver porque las paredes del cráter las taparán, pero los penachos de polvo se levantarán hasta una altura suficiente sobre la orilla del cráter como para poder ser vistos desde la Tierra".
Cuando los penachos emerjan del cráter Cabeus, estarán iluminados por la luz solar, que bañará el terreno polar. Sin embargo, el cráter en sí estará en tinieblas, ensombrecido eternamente por sus propias paredes. "Eso es bueno", dice Day. "Las sombras del cráter proveerán un fondo oscuro que permitirá apreciar mejor los penachos iluminados por el Sol".
En una de las fases iniciales de la planificación de la misión, los científicos esperaban estrellar la nave contra un cráter más cercano al limbo lunar, de tal modo que los penachos brillaran mucho comparados con la oscuridad del cielo nocturno, proveyendo de este modo un contraste máximo para los observadores en la Tierra. No obstante, los datos obtenidos recientemente por el Orbitador de Reconocimiento Lunar, de la NASA, así como por la nave japonesa Kaguya y por la sonda Chandrayaan-1, de la India, alteraron aquellos planes.
"Acabamos de enterarnos de que Cabeus podría contener depósitos relativamente abundantes de hidrógeno y/o de agua congelada", dice Colaprete. "Cabeus no está tan cerca del limbo lunar como hubiésemos querido, pero parece ofrecernos la mejor oportunidad para hallar H2O".
El equipo de la LCROSS espera que muchas personas —aficionados y profesionales por igual— observen y fotografíen los penachos. "Cuantos más ojos, mejor", dice Day. "Recuerde que nunca hemos hecho esto antes. No estamos 100% seguros de lo que sucederá, y puede haber muchas sorpresas".
El veterano astrónomo Kurt Fisher ha preparado una presentación de 13 MB con el fin de ayudar a los astrónomos aficionados a localizar y a ver los penachos: descárguelo (en idioma inglés). También hay un grupo de observadores de la nave LCROSS en Internet, donde los novatos pueden leer artículos introductorios y dialogar con otros observadores.
"Esta es un magnífica oportunidad para los ciudadanos científicos de unirse a la NASA en su proceso de descubrimiento", dice Day, quien invita a los observadores a enviar sus imágenes al Portal de Ciencia Ciudadana (Citizen Science Site, en idioma inglés) de la nave LCROSS. "Es una gran aventura, y cualquiera puede participar".
Fuente: © Ciencia@Nasa

La Tierra está ingresando a una estela de polvo dejada por el cometa Swift-Tuttle; ésta es la fuente de la lluvia anual de meteoros Perseidas. Aunque la lluvia no experimentará su máximo hasta el 11 y 12 de agosto, el espectáculo ya ha comenzado.
Brian Emfinger, de Ozark, Arkansas, fotografió esta precoz Perseida justo después de la medianoche del domingo 26 de julio:
"Usé una cámara digital común para capturar esta bola de fuego y su humeante traza", comenta Emfinger. "¡Fue una de las luminosas!"
Pero no se emocione demasiado, advierte Bill Cooke, de la Oficina de Medio Ambiente de Meteoroides, de la NASA. "Ahora estamos apenas en las cercanías de la corriente de polvo. Si usted sale por la noche y observa el cielo, probablemente sólo vea unas pocas Perseidas por hora".
Sin embargo, esto cambiará en el transcurso del mes de agosto.
"La Tierra pasará a través de la zona más densa de la estela de polvo en algún momento del 12 de agosto. Entonces, usted podrá ver docenas de meteoros por hora".
Para los observadores del cielo en América del Norte, la observación comienza justo al caer la noche del 11 de agosto y continúa hasta el amanecer del 12 del mismo mes. Observadores veteranos sugieren la siguiente estrategia: extienda una manta en una zona plana del suelo. (Nota: El medio de la calle no es una buena idea.) Acuéstese y mire hacia arriba. Las Perseidas pueden aparecer en cualquier parte del cielo, mientras que sus colas apuntan todas hacia el radiante (origen) de la lluvia, en la constelación de Perseo. Si fuera posible, aléjese de las luces de la ciudad.
Hay una luz de la que no podrá escapar el 12 de agosto. La Luna menguante (en el 55% de su plenitud) lo deslumbrará desde su posición en la constelación de Aries, justo enseguida del radiante de la lluvia, en Perseo. La Luna es bella, pero no la mire directamente. La brillante luz lunar arruina la visión nocturna y elimina la posibilidad de observar Perseidas tenues en esa zona del cielo.
Arriba: Cielo del Noreste cerca de la medianoche del 11-12 de agosto. El punto rojo es el radiante de la lluvia de Perseidas. Aunque los meteoros Perseidas pueden aparecer en cualquier parte del cielo, todas sus colas apuntarán hacia el radiante de la lluvia. Derechos de autor de la imagen: Spaceweather.com (imagen utilizada con autorización).
La Luna resulta menos molesta para poder observar durante las primeras horas de la noche del 11 de agosto. Aproximadamente entre las 9 y las 11 p.m., hora local (su hora local), tanto Perseo como la Luna estarán a baja altura, en el Norte. Este baja posición reduce el resplandor lunar a la vez que permite que el radiante de la lluvia se coloque de manera favorable para el despliegue de los meteoros rasantes (earthgrazers, en idioma inglés).
"Los meteoros rasantes son meteoros que se aproximan desde el horizonte y pasan rasando la atmósfera alta, como una piedra que salta a través de la superficie de un estanque", explica Cooke. "Son alargados, lentos y coloridos, son de los meteoros más bellos". Cooke agrega que en una hora de observación sólo se pueden ver unos pocos de ellos, pero el hecho de ver uno solo puede hacer que la noche de espera valga la pena.
Ya llegan las Perseidas. Disfrute del espectáculo.
Cronograma del Miercoles 12
Miércoles 12
12 – 1:12.2 UT. Tránsito de la sombra de Io. Ingreso
12 – 1:16.5 UT. Tránsito de Io. Ingreso
12 – 22:30 UT. Máximo de la lluvia de meteoros Perséidas (PER). THZ=84 meteoros/hora. Velocidad: 60 Km/s (rápidos).
12 – 3:31.1 UT. Tránsito de la sombra de Io. Egreso
12 – 3:35.1 UT. Tránsito de Io. Egreso
12 - El asteroide 2006 BM8 en sobrevuelo cercano a la Tierra (0,069 AU).
12 - El asteroide 9253 Oberth en su máximo acercamiento a la Tierra (0,976 AU).
12 – Meridiano central de Júpiter, Sistema II, 00 UT; 1,7°
12 – Tránsito de la Gran Mancha Roja de Júpiter, 3:38 UT.
Fuente: NASA

Acrux (α Crucis), es la decimocuarta estrella más brillante del cielo, con una magnitud total de 1,05 e identificada doble por los misioneros jesuitas. Está compuesta por dos estrellas azules, una subgigante de magnitud 1,33 y una enana de magnitud 1,7; y que en conjunto se observa con una magnitud de 0,73. Cada uno de los miembros de la estrella es a su vez doble espectroscópica de períodos 75d769 y 56d respectivamente.
Son estrellas de helio, luminosísimas y dotadas de una temperatura de unos 30000 K. El sistema cuádruple de Acrux está situado a 510 años luz de distancia y sobre esta base se calcula que la separación entre las dos parejas espectroscópicas es de unas 500 unidades astronómicas, algo así como seis veces todo nuestro sistema planetario. La alineación de las estrellas γ-α, nos lleva directamente al polo sur, siempre que tracezos imaginariamente una bisectriz a la línea que une α Centauri (Rigil Kentaurus) con β Centauri (Hadar) prolongándola hasta que corte a la anterior línea, lo hará más o menos sobre el polo sur. En realidad la estrella polar sur es σ octantis (α=21h08m44s9; δ= -88º57'44" )